13/12/08

Oda Juridica a la Mujer Leguleya

Se dice que el Profesor Berstein recibió de un compañero de generación suyo un poema titulado "Oda jurídica a la mujer", que en sus comienzos fue bastante conocido en la Facultad, pero que ha perdido terreno en los últimos años.

I
Quiérote demostrar en estos versos
Las enseñanzas en las aulas aprendidas,
De Papiniano, Gallo y Las Partidas
En un cheque endosado en el anverso.
II
El anatocismo de tu amor me intriga.
Un embargo mi corazón ha decretado.
Y aunque hago mi crédito exigible
Tú siempre me respondes.
¡Me es inoponible!
III
Amor que tú crees putativo
Siempre me lo tachas de aparente.
Sin saber que es real como el dominio,
Con su acción persecutoria tan frecuente.
IV
Al contemplar tus ojos posesorios
La querella de amparo te defiende.
Yo te doy un plazo perentorio,
Para que opongas la excepción que tú pretendes.
V
Sé que tu busto no es fungible,
No hay simulación en tu figura;
Toda ella es un encanto irresistible,
Un delito consumado de hermosura.
VI
Yo sé que tú eres de Carne-lutti y hueso.
Que estás hecha de sangre, fuego y de pasión;
Que te alimentas de pan, vino y queso,
Como lo hicieran, Contreras y otros, en prisión.
VII
No me vengas con reenvíos de primera.
Aunque murmure toda la gente,
Yo no acepto la ley extranjera:
Prefiero el conflicto coincidente.
VIII
Mi voluntad opera libremente;
Ni aún con nulidad se ataca,
Pues todo se arregla fácilmente,
Girando una letra de resaca.
IX
Tu andar silencioso me pone en interdicto,
Como la mujer a su marido licencioso.
Esto ocurre desde tiempos del edicto,
Que condenó al poseedor vicioso.
X
Vana pretensión del querer legal
Que el abuso del derecho justifica.
Despójate de la "prenda general"
Y de una vez el crédito se verifica.
XI
De ti me basta el usufructo.
Te aceptaría en "prenda pretoria".
Sé que me darías mucho gusto.
De la litis sería la victoria.
XII
El riesgo del seguro, yo lo pago.
Sea a la vela o al remo el fletamento.
No te ampares en ningún impedimento,
Que yo sin concubina naufrago.
XIII
"Non bis in idem" dice un adagio muy bien hecho.
Sé que el amor es corto y, por lo tanto, es bueno.
Y si has cedido irrevocablemente tus derechos, ¿Entonces?
Quien puede lo más, puede lo menos.
XIV
No me digas que eres una mina reservada.
Yo también reclamo pertenencia.
Y una vez la mensura ya aprobada.
Esperemos las fatales consecuencias.
XV
Si nuestro amor se va a la quiebra,
Allá el querer, allá el derecho.
Seguiremos cada uno nuestra senda
Y a lo hecho... ¡pecho!

5 comentarios:

Francisco Zambrano Meza dijo...

WikiDerecho dice: No hay de qué !

El Leguleyo Impertinente Inc. dijo...

¿? No la sacamos de wikiderecho...

Anti-Zambrano dijo...

Dale color Ñoño culiao pasao a caca...

Javier A. dijo...

Oigan, que son descarados... ni ahi con wikiderecho, pero esa oda estaba hace semanas xD incluso el encabezado es el mismo xD

El Leguleyo Impertinente dijo...

Ohhh y dale.
Yo creo q sobreestiman la cantidad de gente que revisa wikiderecho.
Para aclaraciones, la oda viene de la querida Carlita Figueroa, quien la publico en su facebook hace semanas.

Ahora, aunque asi no fuera: ¿Cual es el problema con publicar informacion, sea del tipo que sea? ¿No es para eso wikiderecho? ¿O solamente vale si cada vez que hablemos de algo alli publicado, citemos la fuente? (ojo tomando en cuenta lo transparente que es wikiderecho como fuente).

Sin animos de ofender: todos servimos para lo mismo. Y entendiendo eso, estan linkeados desde el principio; aun si ningun impertinente del staff revisa su pagina (lo siento, es verdad). Uno para todos y todos para uno mejor. A transparentar las cosas para nuestro estamento y acercarles la informacion de la mejor forma posible.

Atte.
La Administracion